
Terremoto en Colombia: la ONU prepara asistencia alimentaria para 100.000 personas
18 agosto, 2026Una semana después del devastador terremoto que sacudió Colombia, la respuesta humanitaria comienza a entrar en una nueva fase: garantizar alimentos, alojamiento, agua, atención sanitaria y educación mientras las comunidades intentan recuperar sus hogares, sus medios de vida y el acceso a servicios esenciales.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) está ampliando sus operaciones de emergencia y ha solicitado inicialmente 23 millones de dólares para proporcionar asistencia alimentaria a 100.000 personas durante los próximos tres meses.
Solo el domingo pasado, más de 2000 personas recibieron alimentos en Pereira y Quibdó, dos de las ciudades más afectadas. La operación se ampliará durante esta semana utilizando las reservas de alimentos y la red de oficinas y centros logísticos que el organismo de Naciones Unidas mantiene en Cali, Quibdó y Medellín.
La dimensión de la emergencia
La magnitud de las necesidades continúa haciéndose más clara. Según la última actualización de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), al menos 186.182 personas, pertenecientes a más de 121.000 familias, han sido afectadas en 15 departamentos y 472 municipios. Hasta la noche del 17 de agosto se habían reportado 304 muertes, 4400 personas heridas y 426 desaparecidas, además de más de 26.500 viviendas destruidas.
El impacto también se extiende a la educación. Más de 75.000 estudiantes ya no tienen garantizado el acceso seguro a sus escuelas, después de que 1631 instituciones educativas resultaran dañadas y 263 sufrieran colapsos totales o parciales o quedaran en riesgo inminente. El Ministerio de Educación estima que cerca de 448.000 cupos escolares se han visto afectados.
Los departamentos de Risaralda, Valle del Cauca, Chocó y Caldas siguen siendo prioritarios por la magnitud de los daños. Entre las necesidades más urgentes se encuentran medicamentos y suministros médicos, alojamiento temporal, alimentos, agua potable y saneamiento, además de apoyo educativo, comunicaciones de emergencia y rehabilitación de infraestructura.
La asistencia tendrá que mantenerse durante meses
El PMA destacó y reconoció la movilización de comunidades, empresas y ciudadanos durante los primeros días de la emergencia, pero advirtió que la recuperación será mucho más larga.
“La solidaridad mostrada inmediatamente después del terremoto ha sido extraordinaria”, afirmó Nils Grede, director del PMA en Colombia. “Pero sabemos por experiencia que la recuperación no termina cuando disminuye la primera ola de apoyo”.
Grede señaló que será necesaria una asistencia humanitaria sostenida durante las próximas semanas y meses. “Nos comprometemos a permanecer junto a las comunidades afectadas durante todo el tiempo que necesiten apoyo”, añadió.
La respuesta será diferente dependiendo de las condiciones de cada lugar. En comunidades remotas donde los mercados no funcionan y el acceso continúa siendo difícil, el PMA está priorizando la entrega directa de alimentos.
En centros urbanos de Valle del Cauca y Risaralda, donde los comercios y servicios comienzan a recuperarse, la agencia prevé ampliar las transferencias de efectivo para que las familias puedan comprar los alimentos que necesitan y, al mismo tiempo, apoyar a los negocios locales y la recuperación económica.
Las dificultades de acceso siguen siendo especialmente graves en las zonas rurales. Deslizamientos y daños en al menos 16 carreteras y diez puentes están obstaculizando el movimiento de equipos humanitarios y suministros, especialmente en Chocó. En algunas zonas, la presencia de grupos armados no estatales también puede dificultar el acceso humanitario.


