
5,7 millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria en Haití
13 octubre, 2025En su reciente análisis , el IPC, un índice respaldado por las Naciones Unidas que mide el hambre y la malnutrición en zonas críticas del mundo, encontró que 5,7 millones de haitianos enfrentan una situación de seguridad alimentaria en deterioro.
El estudio ofrece un análisis para el período de septiembre de 2025 a febrero de 2026 y una proyección para marzo a junio del próximo año.
Niveles de emergencia
Una sorprendente cifra de 1,9 millones de personas –o el 17 por ciento de la población– sufre niveles de emergencia de inseguridad alimentaria aguda, lo que les deja con carencias de alimentos, alta desnutrición aguda y tasas de mortalidad excesivas.
Otros 3,8 millones de personas, o el 34 por ciento de la población, enfrentan niveles críticos de inseguridad alimentaria aguda, lo que significa que podrían verse obligadas a agotar sus recursos esenciales para subsistir simplemente para satisfacer sus necesidades nutricionales básicas.
Se prevé que las condiciones empeoren
El IPC espera que la seguridad alimentaria se deteriore aún más entre marzo y junio de 2026 en relación con la temporada de escasez, un período entre cosechas cuando el suministro de alimentos tiende a ser bajo y los precios, altos.
Se estima que más de la mitad de la población (el 54 por ciento) enfrentará altos niveles de inseguridad alimentaria aguda.
La situación se ve agravada por el control cada vez mayor del territorio por parte de los grupos armados y el declive de la economía del país, que ha provocado desplazamientos masivos y la destrucción de los medios de vida.
En las regiones controladas por grupos armados, los agricultores que han logrado seguir realizando actividades agrícolas se ven obligados no sólo a negociar el acceso a parcelas de tierra sino también a compartir sus productos, afirma IPC.
Además, los hogares en las regiones ocupadas por pandillas que dependían de pequeños negocios se han visto obligados a abandonar sus fuentes de ingresos y muchas personas han perdido sus empleos tras el cierre de empresas.
Se necesita una intervención de emergencia
A pesar del apoyo de los actores humanitarios, los haitianos se enfrentan al hacinamiento, caracterizado por condiciones de vida precarias y falta de instalaciones sanitarias, según el IPC.
Esto aumenta la probabilidad de violencia sexual, la propagación de enfermedades como el cólera y la angustia psicológica de los desplazados, que ya carecen de acceso adecuado a agua potable, alimentos y atención sanitaria apropiada.
Para aliviar la crisis, el IPC recomienda una intervención de emergencia para evitar que los hogares más pobres recurran a estrategias de afrontamiento perjudiciales y una ampliación de los programas de protección social ya existentes, entre otras acciones.


